Semana 11

Voces

A veces oigo voces….voces de mi subconsciente, voces celestiales, voces armónicas, voces dulces, voces alegres pero también oigo voces ruidosas. Y que bonito es oír esas voces que te alegran el alma, en un tono dulce y armónico como si de una canción de cuna de tratara. Pero cuando mi mente, en tono miedoso me dice cosas ruidosas al oído, como si algo malo estuviera a punto de pasarme, es cuando me pongo voces para alegrarme el alma. Enciendo voces en forma de música, en forma de sonidos de la naturaleza que hacen calmar a mis oídos y a mis sentidos.

En tiempos de confinamientos, tiempos de miedo y de incertidumbre, se ha demostrado que la música alimenta el alma y calma los miedos.

Dicen que el subconsciente es la parte menos accesible de la mente y es donde se encuentran los recuerdos e impulsos reprimidos. Diversos investigadores han determinado que nuestro subconsciente es una fuente de creatividad y que nos ayuda a resolver problemas, incluso aquellos que pareciera que no tuvieran solución. El subconsciente nos habla en los sueños, en acciones repetidas y rutinarias y muchas veces mediante las emociones, nos dice lo que la mente consciente no quiere. Es como un cuarto oscuro donde hay grabada mucha información a la que no podemos acceder con normalidad. La mente subconsciente no piensa, pero si que siente. En algunos casos está cargada de recuerdos de la infancia, de olores, de sonidos pero también de traumas. De momentos que hemos vivido, que de alguna manera, han significado algo y se han ido guardado en ese cuarto oscuro.

A mi me gusta pensar que ese cuarto oscuro se puede llenar de luz y de alguna manera reprogamar algunos malos recuerdos cambiándolos por otros más bonitos. El subconsciente es como una máquina que obedece a tus estímulos, no cuestiona, no piensa, sólo obedece. Yo reprogramo la parte oscura de mi subconsciente con música. Una música llena de voces armoniosas y bonitas que me llevan a momentos preciosos, divertidos y felices. Voces como la de Whitney Houston , Barry White, Kool and the Gang, Lisa Stansfield, Michael Jackson, Madonna entre muchos otros que me llevan a los años 80 y me siento libre en una época en la que mi mayor preocupación era lo que me iba a poner para salir a bailar a la Disco.

Aunque no entendía absolutamente nada de lo que decían aquellas canciones, el tono y el sonido de como lo decían me parecía glorioso. Lo mismo pasa cuando alguien te habla, el tono con el que se habla es tan importante como lo que se cuenta. Hay voces que en lugar de hablar chillan, otras son de pito y ruidosas aunque las peores son las que tienen un tono armonioso y bonito, que te endulzan cuando hablan pero que son capaces de mandarte a la mierda con una sonrisa.

La música dicen que calma a las fieras. El sonido de los pájaros, del mar y del silencio también pueden calmar y alimentar un subconsciente de recuerdos y sentimientos bonitos, en tiempos en los que el futuro es una canción sin letra y con música todavía por descubrir.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s